Según los editores españoles, la venta de este nuevo formato subiría si los libros electrónicos no grabaran el 18% del IVA frente al 4% de los libros impresos. Una barrera costosa que dificulta la propagación de este nuevo formato.
Otro aspecto a tener en cuenta es el volumen de piratería que existe en nuestro país comparado con otros países como Estados Unidos o la misma Alemania y que dificulta el nacimiento y desarrollo de nuevas iniciativas y proyectos editoriales en nuestro territorio.